Patrimonio oculto V: Siega Verde

05.10.2020

El conjunto de Siega Verde se sitúa a orillas del río Águeda, en la provincia de Salamanca, entre las localidades de Villar de la Yegua, Villar de Argañán y Castillejo de Martín Viejo, junto a un antiguo molino y a un mesón que dio nombre al yacimiento. Es un lugar privilegiado, ya que es una zona de paso y punto de control que sirve de abrevadero a la fauna local. Los grabados rupestres están datados como pertenecientes a las culturas solutrenses y magdalenienses, pero la zona ha sido usada como lugar de recreo, de pastoreo y de caza y pesca por la población circundante hasta su "descubrimiento" en 1988, por lo que hay grabados contemporáneos hechos por pastores y pescadores. Estos son fácilmente distinguibles, ya que no poseen la pátina rojiza oscura que el tiempo va dándoles a las incisiones en la piedra. Cuenta con el yacimiento "hermano" del Valle del Coa, en Portugal, formando uno de los mayores conjuntos de arte rupestre al aire libre de Europa y el mayor y más característico exponente de arte rupestre al aire libre de la península ibérica.

Consta de más de 500 grabados, la mayor parte del paleolítico superior, al aire libre en rocas de pizarra, usando técnicas de piqueteado, abrasión e incisión, normalmente de forma mixta. Los últimos estudios han encontrado trazas de pigmentos, por lo que parece probable que estuvieran coloreadas, pero la intemperie y las crecidas del río han eliminado las capas de color. Cuentan con relieves figurativos y abstractos, destacando entre los primeros los équidos y los bóvidos. Las representaciones figurativas suelen estar en pequeños grupos, de entre 2 y 6 figuras en paneles medianos y grandes, pero también de forma aislada en pequeños afloramientos rocosos.

Fue "descubierta" en 1988 por Rosario Pérez Martín y Manuel Santonja, del Museo de Salamanca, mientras realizaban prospecciones arqueológicas, gracias a un pastor del entorno cercano, que les guió a la llamada "yegua del descubrimiento". Tras esto, fue protegida y estudiada, siendo nombrada Patrimonio Mundial en Agosto de 2010 y Patrimonio Rupestre Europeo en 2018. Con motivo de esto, cada 1 de Agosto se celebra en el pueblo vecino de Villar de la Yegua (donde se encuentra también el aula de interpretación del yacimiento) el Día del Paleolítico, que sirve para dar a conocer la vida en el paleolítico a través de talleres de talla lítica, arte rupestre y distintas recreaciones y jornadas divulgativas. Este año 2020, al cumplirse 10 años del nombramiento de Patrimonio Mundial, se ha ampliado la oferta con exposiciones, obras de teatro, visitas teatralizadas e, incluso, promociones conjuntas con Altamira, Lascaux y Foz Coa.

Por motivos de conservación no todo el yacimiento es visitable, dando preferencia a las visitas guiadas como forma de evitar la modificación del terreno y que se dañen las numerosas especies vegetales protegidas de la zona. Destacan, dentro de estas, las visitas nocturnas durante el mes de Agosto, como una manera nueva de mostrar los grabados. A pesar de que la falta de luz natural podría parecer un inconveniente, la luz dirigida del guía hace que la visión de los grabados sea mucho más fácil para el visitante.

El estudio conjunto de estos dos yacimientos posibilita la comprensión de la vida en la prehistoria, evitando algunas convenciones actuales, como es la frontera entre España y Portugal. Los conjuntos de Siega Verde y el Valle del Coa sirven también como puntos de partida de investigación sobre el valle del Duero, descubriéndose nuevos lugares de habitación en las zonas cercanas, como Posadouro o la Fuente de la Salud.

La última línea de investigación en Siega Verde, cuyos trabajos empezaron en Septiembre de este año, consiste en cartografiar el fondo del río Águeda, tratando de encontrar nuevos grabados que hayan podido quedar ocultos por la subida del nivel de las aguas.

Escrito por: Alba Gil