Nueva teoría sobre las venus paleolíticas

14.12.2020

Transcurría el año 1894. Al sur de Francia, en la Grotte du Pape, ubicada en el municipio de Brassempouy, el intelectual y aficionado a la arqueología Édouard Piette realizada un descubrimiento sin precedentes para el campo de la prehistoria: la dama de la capucha o dama de Brassempouy.

Un pequeño fragmento de marfil de mamut, finamente tallado para representar un busto humano. Se detallaron cejas, nariz y cuello. Con unos decididos trazos en redecilla se marcó la cabellera, o quizás una capucha. En cualquier caso, se había descubierto la primera estatuilla femenina realizada por el Homo Sapiens, lo que a la postre, y tras varios hallazgos similares en el continente europeo, se conocerían en todo el mundo como venus paleolíticas.

Desde entonces, se ha vertido un río de teorías interpretativas con la intención de desenmarañar la finalidad de estas misteriosas representaciones: diosas madre, diosas de la fecundidad, cánones de belleza, objetos eróticos, etc. La última de ellas se publicó hace apenas dos semanas en la revista estadounidense Obesity.

Un grupo de investigadores del Anschutz Medical Campus, liderados por el profesor de medicina Richard J. Johnson, han tomado medidas de las proporciones tanto de cintura-cadera, como de cintura-hombro de 41 de estas estatuillas, datadas con diferentes métodos, procedentes de yacimientos de toda Europa. Los resultados obtenidos por el equipo investigador determinan que las "venus" halladas más cerca de los glaciares son más obesas que sus homólogas encontradas más al sur. Del mismo modo, las figurillas son más gruesas en periodos de avance glaciar que en los periodos de retroceso.

A la luz de estos datos, los científicos han sugerido la posibilidad de que estas estatuillas sirvieran como herramientas ideológicas que transmitirían valores ideales de tamaño corporal para mujeres jóvenes en edad de engendrar.

El incremento de la grasa corporal provee una estrategia adaptativa crucial en climas fríos. Promocionar la obesidad ayudaría a asegurar la supervivencia del grupo una generación más, logrando una mayor supervivencia de los bebés en edad lactante.

Esta nueva hipótesis ha generado toda clase de críticas, tanto negativas como positivas, de parte de los especialistas. Ahora debe someterse a un intenso debate científico, para su refrendo o descarte. Lo que parece innegable es que se han abierto toda una serie de posibilidades de estudio. En los próximos meses o años se volverán a medir las estatuillas, y se analizarán al detalle los restos humanos pertenecientes a mujeres del paleolítico superior para atisbar cualquier síntoma de obesidad que pueda quedar patente en el registro óseo, en contraposición a los varones.

Una teoría, que de resultar positiva, significaría un gran avance para la arqueología de la mente en la prehistoria, generando nuevas cuestiones: ¿supeditaron el bien común al individual en tiempo de escasez alimentaria?, ¿jerarquizaron el reparto de comidas según sexo y edad?, etc. Un horizonte fascinante que sin duda se verá reforzado por los nuevos descubrimientos que se suceden día a día.

Bibliografía

JOHNSON, Richard J. et al. (1 de diciembre de 2020). Upper Paleolithic Figurines Showing Women with Obesity may Represent Survival Symbols of Climatic Change. Obesity. Recuperado de 

Escrito por: Miguel Toledano