Museos de Historia y Prehistoria en España

07.09.2020
Sala dedicada a la Prehistoria en el Museo Regional de Arqueología de Alcalá de Henares Fuente: Museo Regional
Sala dedicada a la Prehistoria en el Museo Regional de Arqueología de Alcalá de Henares Fuente: Museo Regional

Los museos de Arqueología y de Historia se engloban dentro de la misma categoría de espacio, siendo una institución permanente sin ánimo de lucro, que está al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad para dedicarse al estudio, la educación y el entretenimiento. Sin embargo, ambos conceptos tienen aplicaciones diferentes puesto que su objeto de estudio aunque pueda parecer similar, no es igual como se verá a continuación.

Un museo de Arqueología, por definición, muestra la evolución histórica y cultural de nuestra sociedad destacando en ella aquellas características que la hacen singular y única, mediante la exposición de los hallazgos clasificados por épocas, maquetas de los sitios y una fototeca de cada lugar; mientras que un museo de Historia tiene por objeto presentar conocimientos sobre los acontecimiento pasados y trata de resaltar su importancia para el presente y el futuro. En ambos casos es posible encontrar especializaciones, bien por época, localización, temática, etc. Esto da una variabilidad muy amplia dentro de ambos museos y que, en la mayor parte de las veces, condiciona la forma de exposición y presentación de las piezas.

A efectos prácticos es sencillo tender a relacionar ambos tipos de museo con la visión decimonónica de los mismos, en que lo importante era exponer una gran cantidad de piezas -dotadas de un contexto- y el único objetivo, la mera contemplación de éstas. En los museos de nueva planta de uno y otro tipo se está intentando cambiar esto, buscando dar dinamismo y ampliar la capacidad didáctica. Si bien es cierto que esto se ha conseguido más fácil y efectivamente en los museos de Arqueología, los museos de nueva creación de Historia (como el Museo de Historia de Arévalo, inaugurado en 2011) están empezando a buscar una cercanía con el visitante, una comunicación directa, con un discurso más didáctico y proponiendo actividades diferentes y conferencias.

Si se presta atención a las fechas de apertura de los museos españoles de Historia, la mayoría tienen más de 20 años lo que provoca en numerosas ocasiones que no se incluyan en las últimas tendencias museográficas -a pesar de las posibles reformas que hayan podido sufrir en la última década. Esto provoca una fuerte diferencia con los museos de este tipo que se pueden encontrar en el resto de Europa o en Estados Unidos. Poniendo especial atención en el extranjero, se puede observar cómo hay una mayor utilización de los recursos audiovisuales que introducen forzosamente al visitante en la exposición, así como recreaciones táctiles o la formulación de preguntas a lo largo de todo el recorrido que permiten, no solo un aprendizaje durante la visita sino también después puesto que favorecen el debate posterior.

En los museos de Arqueología, donde se encuentra aún una cierta tendencia a mantener un estilo de presentación de las piezas que no siempre crea diálogo puesto que hay muchos que mantienen su tradición fundacional, no siempre se crea un diálogo entre visitante-pieza. La diferencia en esta ocasión con los museos de Historia es que la utilización de maquetas, imágenes, reconstrucciones palpables o incluso las actividades prácticas permiten una mayor inclusión de los visitantes en las explicaciones y desarrollos que el museo trata de plantear. Se encuentran por tanto museos (de nueva planta o que se renuevan incorporando las más recientes técnicas museográficas) que cumplen con el objetivo de educar, mientras que hay otros, más reticentes al cambio que no favorecen el intercambio de ideas ni hacen reflexionar, rompiendo con este objetivo.

Se puede determinar que ha habido un cambio en la mentalidad a la hora de plantear el desarrollo de un museo queriendo acercarse a la educación y al entretenimiento. Sin embargo, los cambios están afectando antes a los museos de Arqueología puesto que se prestan en cierto sentido a una mayor utilización de recursos prácticos. Este cambio, que ha tardado más de lo debido, empieza a extenderse a los museos de Historia, abriendo un nuevo ciclo para todos los museos en cuanto a las posibilidades didácticas. Aunque aún queda mucho por recorrer, se puedd decir que los museos de Arqueología han abierto el camino para una nueva comunicación con el público, al que se están sumando por fin otros tipos de museos.


Escrito por: Paula Caravella