El enigma de Flores

02.03.2021

El descubrimiento realizado por el equipo del Instituto Indonesio de Arqueología (Jakarta) en el año 2003 en el yacimiento de Liang Bua, publicado en Nature, es destacable en la evolución asiática de los homínidos.

En el yacimiento de Liang, Bua, situado en la Isla de Flores y con un horizonte cultural correspondiente al Pleistoceno Superior, se encontraron el cráneo, la mandíbula, la pelvis y restos del esqueleto postraneal pertenecientes a un individuo femenino (LB1) de aproximadamente un metro de altura y un volumen endocraneal de unos 380 cc.

Yacimiento de Liang Bua. Imagen recuperada de Wikipedia.
Yacimiento de Liang Bua. Imagen recuperada de Wikipedia.
Situación de la Isla de Flores. Imagen recuperada de Wikipedia.
Situación de la Isla de Flores. Imagen recuperada de Wikipedia.

Al margen de ciertas controversias en la comunidad científica respecto a la evolución de los homínidos, existe unanimidad en el hecho de que a partir de Homo habilis la evolución humana conducía hacia seres más grandes y de mayor capacidad craneal.

Sin embargo, el ejemplar LB1 encontrado en el yacimiento de Liang Bua tiene un volumen corporal y craneal semejante al de los Australopithecus más pequeños del Plioceno (4 millones de años), pero con una edad cerca de los 18.000 años, casi en el Holoceno ¿Cómo puede ser posible?

El yacimiento de Liang Bua es un caverna dolomítica (mineral formado por calcio y mangnesio) en el valle de Wae Ricang en la Isla de Flores. Presenta 9 unidades sedimentarias, siendo la más antigua con restos de habitación la unidad 3, con una edad comprendida entre los 95.000 y los 52.000 años. El ejemplar LB1 fue encontrado en la unidad 7 y tiene una edad promedio de 18.000 años, como infiere el análisis de dos carbones que aparecieron junto a los restos. La edad obtenida por termoluminiscencia para la unidad 7 fue de entre 35.000 y 14.000 años.

El ejemplar LB1 presenta una morfología, obviando la talla, próxima a la de Homo erectus, no pudiendo ser considerado australopitecino, además de por la fecha, por la ausencia del aparato masticatorio característico de este género y su alometría encaja con la del género Homo.

Ejemplar LB1. Imagen recuperada de  Smithsonian National Museum of Natural History: Homepage
Ejemplar LB1. Imagen recuperada de Smithsonian National Museum of Natural History: Homepage

El estudio del ejemplar LB1 junto al de otros nueve ejemplares llevó a los investigadores a considerar la pertinencia de estos restos dentro de un nuevo taxón denominado Homo floresiensis, apoyado por la presencia de rasgos morfológicos no presente en otras especies tales como la torsión del húmero y del cúbito.

¿Cuáles son las razones del pequeño tamaño de LB1?

Son dos las posturas que justifican el la talla de este ejemplar:

  1. Hipótesis del aislamiento: esta hipótesis considera que la talla es la consecuencia del efecto que tiene la selección natural y/o la deriva genética en condiciones de aislamiento insular.

    El modelo que sostiene la relación entre aislamiento y reducción del tamaño corporal es la teoría del tamaño óptimo del cuerpo, la cual sostiene que teniendo en cuenta las variables de la obtención de alimento y reproducción para cualquier linaje amplio, existe un determinado tamaño corporal que es el que proporciona una aptitud biológica mayor. Una razón de peso es que el tejido cerebral es tan costoso en términos metabólicos que los organismos más pequeños pueden ahorrar energía cuando los recursos escasean.

  2. Hipótesis de la microcefalia: esta hipótesis mantiene que este ejemplar es un pigmeno (humano moderno) con condiciones patológicas compatibles con la microcefalia.

En el estudio realizado por Teuku Jacob et al. (2006) se concluyó que las particularidades presentes en LB1 se deben a una combinación de características no primitivas propias de variedades regionales de otras poblaciones humanas modernas (incluyendo los actuales habitantes de Flores) y no derivadas, sino características de un desorden en el desarrollo. Hasta 140 rasgos craneales encontrados en el ejemplar se encuentran dentro del rango de variación de los humanos modernos, entre ellos la rotación de los premolares y la ausencia de mentón.

A esto se suma una serie de rasgos que no están presentes en los otros ejemplares de Liang Bua y que indican un desorden en el desarrollo, entre los que se encontraría la microcefalia.

¿Es el ejemplar LB1 un Homo floresiensis o un Homo sapiens patológico?

Los estudios craneales de Dean Talk et al. (2005) permiten concluir que el ejemplar LB1 presenta rasgos derivados en el cerebro, apoyando la consideración del ejemplar como miembro de una especie distinta.

Investigaciones realizadas en el esqueleto postcraneal ha permitido identificar la presencia en la muñeca de LB1 de rasgos primitivos compartidos por el clado simios africanos y humanos, los cuales se convirtieron en rasgos derivados para neandertales y humanos modernos. Esta prueba refutaría la hipótesis de LB1 como homo sapiens patológico.

Investigaciones en el aparato locomotor de hasta 9 ejemplares dan unos resultados similares a los obtenidos en la investigación de la muñeca, evidenciando incluso la presencia de rasgos no existentes en humanos modernos.

Estas investigaciones, muñeca y aparato locomotor, junto a investigaciones en el pie, mandíbula y dentición permitió concluir que Homo floresiensis, aún tratándose de un bípedo, debió tener un ancestro mas primitivo que homo erectus.

¿Cuál es la filogenética de Homo floresiensis?

En el momento de su descubrimiento el árbol filogenético mantenido establecía una relación entre Homo floresiensis y Homo erectus. Sin embargo, Daniel Liberman propuso en el año 2009 como dudosa la descendencia de Homo erectus, Homo habilis y Homo floresiensis.

Una alternativa para la relación filogenética entre estos tres hominidos es la propuesta por Bernard Wood en el año 2011, quien es partidario de retirar el taxón habilis del género Homo. Según Wood, si la primera especie de nuestro género fuese erectus, sería posible plantear el origen de nuestro género en Asia Continental o sudeste asiático para emigrar luego hacia África, cambiando el Out of Africa por el Into Africa; esta propuesta es consistente con la morfología más antigua de los ejemplares de Liang Bua y Dmanisi en comparación con el Homo erectus asiático.

Pero para que esta idea ganase apoyos la presencia de los hominidos en Asia Continental y sudeste asiático debería ser previa a la de Homo erectus en Java, lo que de momento no tiene suporte científico alguno.

Otra investigación sobre la posible filogenética de Homo floresiensis, a partir de sus rasgos craneales, mandibulares y postcraneales, concluyó que el taxón apareció en el Plioceno Superior o Pleistoceno Inferior y dos cladogramas serían igualmente válidos:

  1. Separación de Homo floresiensis posterior a la de Homo rudolfensis pero anterior a la aparición de Homo habilis.

  2. Separación de Homo floresiensis posterior a la de habilis.

Las hipótesis que consideran los ejemplares de Liang Bua una población enana de Homo erectus u Homo sapiens y la eventual condición patológica son rechazadas.

En la actualidad, los estudios morfológicos y métricos junto a las investigaciones sobre la industria, han permitido establecer una seria de hipótesis razonables respecto Flores:

  1. Colonización de la Isla de Flores en torno al 900.000 - 800.000 años por homínidos no identificados.

  2. En Liang Bua se mantiene una técnica de talla simple durante 95.000 años que coincide con la utilizada en la industria encontrada en otros yacimientos de la isla.

  3. Homo floresiensis es el autor de las tallas simples y complejas en unidades del Pleistoceno Superior de Liang Bua.

  4. Homo sapiens es el autor de las tallas simples y complejas de las unidades del Holoceno de Liang Bua.

Escrito por: Alba Delgado