Arte rupestre en Andalucía (II): la Cueva del Engarbo I

El yacimiento de Cueva del Engarbo I se sitúa a unos 4 kilómetros al sur de la localidad de Santiago de la Espada (Jaén). El farallón calizo que lo alberga se encuentra en la margen izquierda del Río Frío y a una altitud de 1.207 m.s.n.m.

Las pinturas de esta interesante cavidad fueron descubiertas en la primavera de 1996, y constituyen uno de los conjuntos más importantes de pinturas levantinas en territorio andaluz. El elevado número de figuras y escenas que aparecen, así como su variedad tipológica y estilística han resultado decisivas para determinar la existencia de numerosas fases pictóricas, muy interesantes desde el punto de vista evolutivo y cronológico.

Aunque en la bibliografía se le ha llamado cueva, en realidad es un abrigo de escasa profundidad pero muy alargado. En su interior se encuentran tres paneles principales cuya conservación permite su descripción, aunque también hallamos trazos muy perdidos en otras zonas del abrigo. Como norma general, los motivos pictóricos de este yacimiento se encuentran ejecutados con la técnica de la tinta plana en colores rojizos y castaños.

El primer panel está compuesto por motivos zoomorfos, sobre todo toros y cápridos, y figuras antropomorfas. Entre las escenas representadas en este panel debemos reseñar la captura de una cabra salvaje viva, sin olvidarnos de una posible escena de caza representada por un toro asaeteado y otra en la que apreciamos el desfile de tres arqueros. En total, este panel lo componen 32 motivos.

El segundo panel se localiza a unos 15 metros al sur del anterior, y se encuentra mucho peor conservado, pudiendo solamente definir con seguridad una figura que correspondería a un antropomorfo levantino. Está pintado con un tocado ovoide en la cabeza, un cuerpo de fino trazado -2 milímetros- y con indicación del falo.

El tercer panel se sitúa 6 metros del segundo. Su estado de conservación tampoco es el idóneo a causa de las coladas estalagmíticas y de las exudaciones de la roca. Se compone de 11 figuras en las que se vuelven a mezclar zoomorfos y antropomorfos. En este panel destaca una figura animal con una flecha clavada en el lomo, y un antropomorfo correspondiente a la figura de un arquero en movimiento, tensando el arco a la vez que sostiene dos flechas.

La increíble calidad de este yacimiento, junto a otros que también se encuentran en sus cercanías como Cueva del Engarbo II, Cañada de la Cruz o Huerta Andara, hacen de esta zona un lugar de visita muy recomendable para acercarse un poco más al arte rupestre andaluz, y en esta ocasión, a un estilo no muy extendido por este territorio, como es la pintura levantina.

Para saber más:

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/271452.pdf 


Bibliografía:

- SORIA LERMA, Miguel y LÓPEZ PAYER, Manuel G. "Los abrigos con arte levantino de las cuencas altas del Segura y del Guadalquivir", Bolskan, nº 16 (1999), pp. 151-175.

- Pintura rupestre levantina en Andalucía: catálogo. Consejería de Cultura, Junta de Andalucía. Sevilla, 2005.

Escrito por: Miguel Toledano